
La mayoría de las personas no consideran la toxina del ántrax como algo beneficioso, pero este “veneno” bacteriano algún día podría ser un eficaz tratamiento contra el cáncer. Por lo general las bacterias son mas conocidas por el daño que nos pueden causar que por los beneficios que pueden conseguir de ellas, un claro ejemplo es la famosa aplicación con finalidades cosmeticas del Botox, que es fruto de una bacteria: Clostridium botulinum que produce la Toxina botulinica. La toxina del ántrax ha demostrado ser efectiva en cuanto a la selección en la orientación de las células del melanoma.
Para desarrollar un tratamiento mejor y más seguro, Stephen Leppla y colegas crearon una mutación de la toxina que sólo puede ser activada por metaloproteinasas de la matriz (MMP), que son proteínas producidas en abundancia sólo en las células cancerosas. Cuando se probó la toxina mutada en ratones, los investigadores observaron que el 100% de los animales toleraba una dosis que sería letal para la toxina natural. Extraído de:
Turning Anthrax Toxin Into A Cancer Killer.